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Mostrando entradas de octubre, 2018

No busques y encontrarás algo mejor.

Con mi hermano menor comparto varios gustos y la música es una de las tantas cosas que nos une. En una de nuestras conversaciones conocí una particular canción de amor de los Arctic Monkeys que se llama: "Suck it and see", la canción hace una alegoría entre, una extraña bebida inglesa difícil de conseguir y de sabor particular con una mujer que cautiva con su unicidad. Mi hermano es un so ñ ador que se enreda y teje para si momentos con las letras, canciones y la vida. Recuerdo que siempre me decía:  ¿ a que sabrá esa bebida?  ¿ Donde la encontraré?. Hace unos meses que mi hermano decidió venir a vivir a Irlanda para mi dicha. Y nuevamente me decía:  ¿ será que podre conseguir la bebida  Dandelion and burdock ?; La buscamos por todo Belfast sin éxito. Después de varios días, siendo un día cualquiera en el pueblo donde vivimos, mi hermano, desapercibido mientras hacia una diligencia personal, de repente en una vitrina alcanzo a ver la anhelada bebida y en su emoción compr

“Cómo vas a progresar y ser feliz, si no dejas de compadecerte.”

La auto-compasión nos ayuda a consolarnos repartiendo las cargas de las responsabilidades que hay en las circunstancias en otros aspectos o personas, para analizar optimizando los recursos para responder ante las circunstancias en una forma más amable y gestionar mejor las emociones difíciles cómo: la vergüenza, miedo, tristeza, ira, duda aportando sosiego a nuestra vida.  La auto-compasión significa: desarrollar buena voluntad hacia nosotros mismos, lo que promueve que nos demos cuenta de que estamos sufriendo por algo. También para sentir compasión por otros debemos ser sensibles para notar el dolor que otros sufren en determinadas circunstancias, reconociendo que la imperfección hace parte de la experiencia que como humanos compartimos. Sin embargo debemos tener cuidado poniéndole límite al mecanismo de la auto-compasión para no quedarnos en el papel de eternas víctimas por el contrario buscar superar la auto-crítica destructiva y el juicio abusivo para encontrar salud y sobr

Café

Cuando se nace en Colombia, tomar café es tan natural como respirar; se bebe todo el día como agua que sacia la sed: una sed de sentirse en casa, en familia e incluso vivo. Para tomar café de la única manera que conozco hace falta el sabor y perfume arábico que se esconde en cada grano; el paisaje, el clima tropical, la luz del sol, las monta ñ as de los Ándes y la tierra fértil Colombiana. Hacen falta las notas herbales, el acaramelado aroma y las cítricas sensaciones que te abrazan en un sorbo; el empuje nacional de cultura y fuerza que transforman la imagen de un país con la magia de su café. Para tomar café hacen falta los abuelos y sus historias, la casa, el barrio, los amigos, el idioma y acento más bello del mundo para mis oídos; el hogar y la sensación de lo conocido, lo amado, la complicidad de nuestros dichos. Hace falta, el bu ñ uelo, el pandebono y la empanada con sus respectivas salsas. Hoy que me encuentro lejos, pequeñas costumbres como tomar café no las vivo